Plataformas LMS, LXP y TXP: guía para no perderse

La tecnología aplicada al aprendizaje está generando un laberinto de siglas por el que hay que desenvolverse con soltura para poder entender qué ofrece cada plataforma de formación y si responde a las necesidades de nuestra organización. Desde Cornerstone nos proponen un diccionario de plataformas, sus nomenclaturas y sus funcionalidades.

Los LMS
Fueron los sistemas originarios y aunaban (lo siguen haciendo) la gestión de las sesiones formativas, el registro de los alumnos y las instrucciones de incorporación. Durante mucho tiempo ha sido la plataforma ideal para el e-learning, si bien el mundo del L&D corporativo se familiarizó más con el formato «SCORM» (Shareable Content Object Reference Model.
Como su propio nombre indica, el foco de atención de los LMS (Learning Management Systems) era la «gestión»: la tecnología permitía a las empresas asegurarse de que la formación se llevaba a cabo. Ahora el panorama tecnológico actual ha ampliado los límites de los LMS y aunque todavía hay que gestionar la formación en sí, el aprendizaje va mucho más allá de la «formación».

Las LXP
Las Plataformas de Experiencia de Aprendizaje (LXP, por sus siglas en inglés) vuelcan todo su objetivo en personalizar la oferta y la experiencia del aprendizaje. Son sistemas que permiten a los usuarios descubrir contenido de diversas fuentes, recomendando contenido personalizado en forma de artículos, documentos, vídeos y otros activos digitales de terceros gracias a su algoritmo de machine learning: cuanto más progresa el alumno, nuevas propuestas recibe para que suga profundizando en su itinerario formativo.

Además de la personalización, la otra característica que define a las LXP es que el aprendizaje se produce en cualquier momento y que puede adoptar infinidad de formas. El reto para las empresas es sembrar la semilla de la learnability, la capacidad -y el compromiso- de los empleados para estar en modo de aprendizaje permanente.

Las TXP
El siguiente capítulo de la trilogía es el de las plataformas de experiencia del talento (TXP, por sus siglas en inglés), cuyo foco está en garantizar que esta experiencia mejorada de los alumnos se ajuste a los objetivos de la organización y del mundo. Las TXP hacen posible una nueva experiencia para el empleado, poniendo a su disposición una plataforma consolidada que maximiza la experiencia de aprendizaje y le hace saber cuáles son las habilidades concretas que necesita su empresa. Por ejemplo, si su empresa necesita más científicos de datos, la TXP promoverá esas habilidades y funciones en su equipo, asegurándose de que el Talento pueda adaptarse como sea necesario.

 

¿QUÉ DIFERENCIA A LOS LMS, LXP Y TXP?

De arriba abajo y no de abajo arriba

  • La diferencia más importante entre un LMS y una LXP es que una LXP permite a los empleados/usuarios elegir cómo y qué contenido quieren consumir. Esto fomenta el aprendizaje social y basado en la selección de contenidos frente al enfoque estructurado y organizativo de un LMS, donde es la empresa la que elige el contenido.

 

  • En un LMS, el material de aprendizaje se asigna a un perfil de empleado concreto, en función de las necesidades de la empresa, como mantener el cumplimiento de las normativas, responsabilidades, incorporaciones, etc. Los LMS ofrecen herramientas sólidas para ayudar a desarrollar habilidades relevantes para el sector o el puesto, a través de cursos estructurados. Estos cursos de aprendizaje formal son una parte integral de la formación y el desarrollo corporativo.

 

  • En cambio, las LXP están diseñadas para contenidos breves, como vídeos, podcasts y animaciones. Las LXP permiten que los empleados contribuyan, compartan o mejoren el contenido. Además, una LXP permitirá a los usuarios interactuar entre sí y crear recursos personalizados al ofrecer a los alumnos el contenido que ellos elijan.

 

  • La capacitación impartida a través de LXP ofrece experiencias de aprendizaje inmersivas y es más adaptativa, personalizada y contextual que el LMS tradicional. Esta característica de las LXP ha sido vital para que las empresas fomenten el aprendizaje autodidacta entre los empleados.

 

  • Una TXP cubre las necesidades de aprendizaje de las organizaciones en el panorama digital actual, pero también ofrece margen para que los empleados crezcan profesionalmente de manera más autónoma. Además, una TXP permite a los usuarios centrarse en su desarrollo profesional, ya que pueden consultar varios cursos y elegir los que sean más relevantes según sus necesidades.

 

Veamos, a continuación, otras características definitorias de cada sistema:

El objetivo principal de los LMS es hacer llegar al usuario la formación en línea (o presencial) y administrar la formación interna de una empresa. Estos sistemas se diseñaron para dar cabida a funciones críticas, como las inscripciones, los flujos de trabajo de validación y las hojas de inscripción para la formación presencial. Con el contenido seleccionado por profesionales del aprendizaje y el desarrollo, son sistemas muy estructurados, lo que ayuda a las empresas a organizar y gestionar las necesidades de aprendizaje de los empleados, al tiempo que se hace un seguimiento y se gestiona el consumo de contenidos. Además de ofrecer contenido y experiencia de usuario, los LMS facilitan el seguimiento del progreso y la generación de informes del rendimiento. Dirigidos principalmente por los administradores de aprendizaje internos, los LMS no permiten a los usuarios crear y consumir sus contenidos. Suelen ser sistemas centrados en la gestión para aprender sobre todo las normas empresariales, el cumplimiento de las normativas y otros cursos corporativos.

→ Con las LXP, por su parte, los usuarios se responsabilizan de su aprendizaje, en lugar de limitarse a consumir los contenidos que se les muestran. Por ejemplo, tienen funciones de búsqueda y personalización potentes para filtrar contenido de bancos de datos abiertos. Los ecosistemas y agregadores de arquitectura abierta llevan el aprendizaje más allá de la base de datos de la empresa, ya que se conectan a fuentes de información externas. Esto permite ofrecer mejores experiencias de aprendizaje y muestra contenidos clasificados por categorías, de manera similar a las plataformas de streaming, por las que los usuarios pueden navegar. Están diseñadas para complementar el aprendizaje y el desarrollo con una mayor adquisición de habilidades, muy centradas en mejorar aptitudes relacionadas con el sector o el puesto en cuestión. Las LXP aumentan las interacciones de aprendizaje mediante un feedback útil basado en datos. Esto crea una comprensión holística del impacto entre el aprendizaje y el rendimiento en el trabajo. Con un ecosistema de aprendizaje adaptativo, los estudiantes pueden agregar nuevo contenido y decidir qué consumir y cómo hacerlo. El contenido de una LXP también lo pueden generar los usuarios, a través de la recopilación de contenido de varias fuentes externas, para así disponer de una mayor variedad.

→ Y finalmente, las TXP comienzan con un perfil de usuario similar al de redes sociales como LinkedIn. Se trata de crear un entorno atractivo en el que se usan nudges y actividades relevantes para puestos específicos, el desarrollo de los empleados y las acciones laborales esenciales. Están diseñadas para ser un diálogo constante. Al aprovechar las posibilidades que ofrecen los vídeos, los mensajes cortos, las sugerencias, los chats y las interfaces móviles, la TXP se puede integrar perfectamente en el flujo de trabajo. Además, la mayoría de las TXP pueden usarse en combinación con el software de comunicación existente, como Slack, Microsoft Teams, etc. Al contrario que los sistemas de planificación de recursos empresariales (ERP, por sus siglas en inglés), las TXP no requieren formación específica para poder usarse. Su diseño e interfaz son intuitivos, por lo que los usuarios entienden bien cuál es su función. A diferencia de los sistemas integrados de gestión del talento, las TXP son enfocadas, funcionales e innovadoras. Pueden introducir datos del ERP existente o del directorio activo para acceder a la información del usuario sin duplicar ni reemplazar los datos existentes, y se crean usando la nube, por lo que son una excelente opción para el entorno digital actual. Tiene que ser muy personalizable, ya que su interfaz debe ser adaptable y la aplicación móvil también debe estar bien desarrollada. Al integrar la inteligencia artificial en su arquitectura básica, las TXP se vuelven más inteligentes y predictivas con el tiempo. Las TXP están diseñadas para ser divertidas y fáciles de usar, e incluyen juegos y retos con un sistema de puntos, nudges y recomendaciones que les permite conectar con otras personas, comunicarse entre sí y compartir sus conocimientos.

 

Fuente: Observatoriorh.com

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