learner persona en elearning

Learner persona: ¿a ti qué te mueve?

En marketing el conocimiento del cliente es clave para poder ofrecer un producto o servicio que realmente se ajuste a sus necesidades.

Además, este estudio permite conectar con los potenciales consumidores con un lenguaje y mensajes apropiados, algo ahora muy en tendencia con el neuromarketing, donde nuestro cerebro reptiliano es el que manda en base a emociones.

¿Y qué hacemos hablando de marketing en un post de eLearning?

Cómo el marketing nos ayuda a conocer a nuestro alumnado

Para conocer al cliente, en marketing se utiliza el concepto buyer persona y podemos hacer una extrapolación al mundo de la formación y el aprendizaje.

Las buyer personas son, según 40 de fiebre, “una representación semi-ficticia de nuestro consumidor final (o potencial) construida a partir su información demográfica, comportamiento, necesidades y motivaciones.

Al final, se trata de ponernos aún más en los zapatos de nuestro público objetivo para entender qué necesitan de nosotros”.

En formación, podemos hablar de los learner personas como concepto:

  • ¿qué perfiles tiene nuestro alumnado?
  • ¿qué necesidades tienen?
  • ¿qué les motiva?
  • ¿para qué se forman?
  • ¿cuál es su objetivo final?

Si conocemos a nuestros alumnos y alumnas será mucho más fácil encontrar los elementos que les motivan. No olvidemos que motivación viene de la combinación de dos vocablos latinos: motus (“movido”) y “motio” (movimiento).

Este conocimiento es especialmente significativo en los procesos de aprendizaje gamificados, ya que conocer a nuestros “consumidores” de formación nos permitirá activar el botón que impulsa a la acción.

Conociendo a nuestros learner personas

Mónica Corneti, en su publicación Learner personas, a team challenge haciendo una analogía con la experiencia de usuario (Ux) explica que:

Las personas terminan siendo una representación de lo que los diseñadores desean que sean sus usuarios, más que un reflejo de verdaderos aprendices y evitan que los diseñadores tengan empatía por sus usuarios.

Sin embargo, creemos que vale la pena explorarlos, y pueden mejorarse incluyendo datos empíricos de una evaluación confiable como el perfil de Reiss”.

Concretamente, el perfil de Reiss es una herramienta que facilita la medición de la motivación individual, basado en un modelo de test psicológico diseñado por el dr. Steven Reiss, profesor de la Universidad de Ohio, EE.UU. en los años 90.

Se trata de un estudio que ahonda en las raíces del comportamiento humano, los motivos (o valores) más profundos e inmutables del individuo. Fuente: http://reissprofile.consulting/el-metodo/

¿Cuántos tipos hay? Rompiendo estereotipos

Rompiendo estereotipos: no tenemos un solo tipo de alumno o alumna, por lo que el “café para todos” es una utopía.

Eso sería lo más fácil, pensar en un prototipo y diseñar la formación en función de sus preferencias y necesidades, pero no obedece a la realidad.

Las personas somos diversas y el eLearning no es una excepción. Saber que estamos ante una realidad diversa nos ayudará a la definición de nuestros learner personas.

Café con pastas con forma de corazón

Fuente: Pixabay

Siguiendo esta reflexión podríamos decir que existen tantos tipos de alumnos o alumnas como personas en una acción formativa y, aunque esto no deja de ser cierto, podemos profundizar detectando patrones de comportamiento, preferencias, horarios de acceso a la formación, grado de socialización, etc.

Metodología y herramientas

Para comenzar, es aconsejable seleccionar una muestra.

Cuando no podemos estudiar todo el universo poblacional o de alumnado, debemos centrarnos en una muestra representativa.

Según Orfelio G. León e Ignacio Montero García-Celay en su libro: Metodologías científicas en Psicología, editorial UOC, ISBN: 9788497883450, se trata de un subconjunto del total en el que se debe asegurar que todos los participantes tienen la misma probabilidad de pertenecer a la muestra.

Cuando no se utiliza el método aleatorio simple, se deben analizar las principales características del grupo que son relevantes para la investigación.

Una vez identificada, se realizarán dinámicas que ayuden a conocer a sus miembros y a identificar learner personas segmentando:

  • Entrevistas y conversaciones. Se debe garantizar que los prejuicios y estereotipos no participan en estas conversaciones condicionando los resultados. Pensar que solo los millenials usan redes sociales o las mujeres son multitarea.
  • Empatía. Los mapas de empatía son una técnica aplicada en Design Thinking que consiste en realizar un ejercicio práctico que facilita conocer “qué ve”, “qué dice y qué hace”, “qué oye” y “qué piensa y siente” y, a partir de estas 4 áreas se identifican los esfuerzos que realiza y los miedos y, por último, qué beneficios espera obtener.
  • Caracterización. Identifica a cada learner persona creando un personaje y configurando la historia que le describe. Este ejercicio ayudará a determinar características específicas y ayudará a la comprensión..

Otro aspecto importante es incluir en estas entrevistas a docentes, creadores de contenidos, responsables de adaptación pedagógica, equipo de dinamización y todos aquellos perfiles que de una u otra forma tienen contacto con el alumnado en el proceso de enseñanza-aprendizaje en eLearning.

En definitiva, a todos los interesados o stakeholders del proyecto.

Dimensiones del eLearning

Cómo se relacionan las learner personas con las distintas dimensiones que configuran el eLearning es otro paso clave.

Analizar en profundidad su relación con:

  • El contenido
  • La plataforma o Learning Management System (LMS)
  • Tecnología de acceso
  • La narrativa e interacción
  • Los Plazos
  • La Evaluación y actividades

Y, además, es preciso saber si se trata de una persona pasiva o se trata de un alumno o alumna que pretende ser parte central y activa del aprendizaje, convirtiéndose no solo en consumidor de contenidos, sino que participa como prosumidor (consumidor y productor de contenidos).

Las motivaciones y preferencias en cada uno de estos ámbitos condicionarán nuestra forma de relacionarnos con la acción formativa.

Por ejemplo, el storytelling funciona muy bien para un tipo de público, pero no tanto para otros como puede ser un perfil analítico.

Un paso más allá: analítica de datos

Si continuamos aplicando otra herramienta más propia de la gerencia o el Manegement y el marketing a eLearning, llegamos a la implementación de un CRM (Customer Relationship Management) de alumnado.

No se trata tanto de gestionar una base de datos con la información básica de las personas usuarias, sino de aprovechar la información que se puede extraer de esos datos convirtiéndola en conocimiento.

Según la revista Retailing, en su artículo “CRM y su implementación: 10 pasos para tener éxito”, el

“CRM es un proceso que aprovecha el conocimiento que se logra del cliente a través de las diferentes interacciones para mejorar la satisfacción general de éste y ofrecer a las empresas la capacidad para tratar a cada cliente como si se tratara del único”.

En el proceso de la configuración de los learner personas, el CRM aporta información de valor y patrones de comportamiento, preferencias, etc. tanto del alumnado como de leads, o personas interesadas.

Una aplicación práctica

Una vez definidos los learner personas, ¿cómo lo reflejamos en una acción eLearning?

La clave está en la configuración de grupos: homogéneos o heterogéneos.

En un grupo homogéneo es mucho más fácil aplicar las claves según las características que identifiquen el arquetipo:

  • Accede desde dispositivos móviles por lo que el aprendizaje ubicuo y multidispositivo puede ser una fuerte apuesta.
  • Apuesta por el microlearning accediendo solo a contenidos que realmente le interesan.
  • Busca el networking y la generación de red de contactos, por lo que las actividades colectivas y la participación en redes sociales es una buena opción.
  • Le apasiona la tecnología y sus competencias digitales son medias o altas. Se complementará la formación con el aprendizaje de herramientas prácticas que aumenten la productividad, la curación de contenidos, etc.

Si el grupo es heterogéneo, la acción formativa debe ser lo suficientemente flexible como para que cada grupo sienta que puede escoger su propio camino, como en un menú donde cada uno escoge según sus preferencias pero donde todos tienen una experiencia completa de aprendizaje independientemente del itinerario seguido.

En definitiva, existen disciplinas en constante evolución gracias a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de las que el eLearning puede aprender adaptándolas a sus necesidades específicas, siempre y cuando aporten valor al resultado final.

En este caso, el alumnado puede disponer de una experiencia eLearning hecha casi “a medida”.

Esto adaptado al mercado eLearning puede redundar en beneficios a medio plazo,  ya que, aunque requiere un análisis previo con un gasto inicial de tiempo, recursos y dinero, el ROI (Return On Investment o retorno de la inversión) vendrá determinado por el nivel de satisfacción del alumnado y su fidelización.

Resumen

Existen disciplinas en constante evolución gracias a las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones de las que el eLearning puede aprender adaptándolas a sus necesidades específicas, siempre y cuando aporten valor al resultado final.

¿Qué te ha parecido el artículo de Olga? A nosotros nos ha encantado, ¡muy original! ¿le dejas un comentario más abajo? 🙂

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14 Comentarios

  1. Lola TC 20 febrero, 2018
  2. David IM 20 febrero, 2018
  3. Carmen Seisdedos 20 febrero, 2018
    • Olga Fernández Olga Fernández 20 febrero, 2018
  4. Susana Pinzón 20 febrero, 2018
  5. Carmen M Gonzalez Paradinas 20 febrero, 2018
  6. PILAR MUÑOZ 21 febrero, 2018
  7. Margarita Álvarez 21 febrero, 2018
  8. Eva Sánchez 21 febrero, 2018
  9. Ovidio 21 febrero, 2018
  10. Manuel Ramos 21 febrero, 2018
  11. Isi Romero 22 febrero, 2018
  12. Azahara García Peralta 26 febrero, 2018

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